Es una de varias fotografías que tomé a esta abeja. Para los que se estén preguntando cómo hice para tomarla, les puedo decir que, por increíble que parezca, la abeja no estaba posando para mí. Así fue como sucedió:
Estaba volando de una flor a otra buscando polen (ella, no yo), sin prestarle la más mínima atención a la cámara o a mí, mientras yo la perseguía con la intención de capturar una imagen de ésta en pleno vuelo.
En uno de sus viajes de vuelta al panal, como si quisiera mostrarme el preciado fruto de su trabajo, voló frente al lente de la cámara y, en un instante en el que el tiempo pareció detenerse, presioné el botón e inmortalicé el momento.
Luego de tomar la foto y publicarla en el aclamado libro “Una Visión del Mundo” de Giorgio Saturno –nótese que he dicho el aclamado libro y no los aclamados libros, con la intención de dejar claro que hay un solo libro y lo tengo yo-, la comunidad internacional ha retomado el tema del momento fotográfico o momento decisivo.
Como el lector debe recordar, desde que el célebre fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson (1908-2004) se empeñó en atrapar el instante decisivo en sus images a la sauvette y hasta la invención de la cámara digital, se discutió arduamente sobre los factores que determinan el mejor momento para capturar una imagen con una cámara fotográfica.
La llegada de la tecnología digital sirvió como excusa para terminar tan acalorada discusión y abrió el camino para que los detractores de dicho “momento fotográfico” decretaran su muerte.
Esta inocente abeja, que no hacía otra cosa que trabajar sin más preocupaciones que la cantidad de polen que podía y necesitaba llevar, ha rescatado el asunto del abandono.
La comunidad internacional se debate, en estos mismos instantes, entre el momento decisivo y la pura y simple suerte del fotógrafo. Unos dicen: ¡Es cuestión de paciencia, esperar el instante oportuno y saber a donde mirar!; otros: ¡Es sólo suerte, nada más que eso! ¡y una buena cámara!.
Los argumentos continúan emergiendo de lado y lado, ¿quién tendrá la razón? es difícil saberlo. En mi opinión, ambos la tienen. El éxito y la suerte van casi siempre juntos.
Giorgio Saturno
1 comentario:
y el enfoque, el enfoque... :D
me estoy riendo mucho!
lovely...!
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