13 de junio de 2007

Lo común del resfriado

conviviendo ¿Quién habrá inventado el resfriado común?. Desde hace tres días tengo un resfriado "común" que no se me quita ni con los medicamentos comunes. Estuve investigando sobre estos resfriados y encontré que normalmente duran entre 3 y 10 días. Muy inteligente el que inventó los resfriados comunes.

Para mí no es nada común tener un resfriado, ya que normalmente no estoy enfermo. Si mal no recuerdo, el último resfriado común que tuve no me acuerdo cuando fue. Así de común es este resfriado. Es muy poco común que yo me comúnmente resfríe.


Podría apostar que el que inventó el resfriado común primero inventó un medicamento y, como no sabía para qué servía o si servía, lo llamó medicamento para el resfriado común. Tremenda oportunidad de negocio. Luego inventó un resfriado que dura entre 3 y 10 días, sin importar lo que tomes para eliminarlo, y lo llamó "común". Muy inteligente.


Lo peor es que a pesar de que descubrí la farsa del resfriado "común", sigo tomando el medicamento, y seguro eso es lo que sucede en la mayoría de los casos. La gente que tiene un resfriado común, o poco común como el mío, toma el medicamento por aproximadamente 3 a 10 días, y cuando se les quita el resfriado dicen: que bueno es este medicamento para el resfriado común (o poco común, depende si es como el mío o como el que tiene la gente).


Este es mi tercer día de resfriado, así que espero despedirme de él en cualquier momento dentro de los próximos siete días. Mientras tanto, seguiré tomando el medicamento cuyo empaque dice "Resfriado común".


Ahora que lo pienso, ¿no será que este medicamento no es en realidad un medicamento, sino un resfriado común en sobre?. Voy a tener que reflexionar un poco más alrededor de esta idea.


Giorgio

5 de junio de 2007

Es mi vida

Marcha de los claveles - eluniversal.com
Es un dilema. Ayer continué con mi vida, igual que siempre. No fui a marchar, pero eso no hubiese cambiado nada porque he ido a marchar muchas veces y lo seguiré haciendo. Sobre todo los fines de semana. Hoy sigo con mi vida como siempre lo he hecho.

Nada cambia, o pasa muy poco. Los estudiantes están en la calle y yo en mi silla frente al computador. La vida continúa y el trabajo también, o viceversa, ya no me acuerdo. Es un dilema.

Mi vida es muy preciada para mí. Grito por la libertad, por un futuro mejor, por vivir en paz. Pero la vida no se detiene, y el trabajo tampoco. ¿Cómo puedo levantarme de mi silla frente al computador, si la vida no va a esperar por mí cuando me vaya a marchar?. Esperaré al fin de semana.

Lo que hago es muy importante, de ello depende que mi vida continúe como siempre. Hace unos días escuché que los estudiantes son el futuro, ellos dicen ser el presente. Creo que tienen razón. Y me pregunté: ¿yo qué soy?.

El trabajo sigue, puedo ser presente otro día y vivir mi vida hoy. El presente va a estar ahí cuando yo decida detener mi vida y ser.

Un gran amigo me preguntó: ¿qué se siente vivir en esa ciudad, con tanto estrés?. Le respondí: ya estamos acostumbrados.

Ya me acostumbré. Hoy vivo, hoy trabajo y el fin de semana, y uno que otro día, marcho. ¿Qué mejor manera de defender la libertad, el futuro y la paz?. ¿Para qué apagar el computador, levantarme de la silla y salir a marchar hoy?. Hoy le toca a los estudiantes. Muchas gracias a los estudiantes.

Mi dilema está resuelto y puedo seguir mi vida tranquilo. Mi trabajo no se atrasó y mi vida tampoco, ¿o era al revés?. Mañana o pasado mañana me toca a mí ser presente, hoy no.
Giorgio

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